Es momento de decir adiós y colgar los guantes. El excampeón brasileño Anderson Silva disputará este sábado su última pelea como profesional luego de más de 20 años en el deporte de combate.

Silva enfrentará al siempre complicado Uriah Hall en el combate estelar de UFC Fight Night 181 a celebrarse en Las Vegas, Nevada.

Anderson Silva arrancó su carrera en las artes marciales mixtas en 1997 en Brasil. Tras sus cinco primeras peleas, Silva viajó a Tokio para participar en el Shooto. Luego de pulirse en Japón y el Reino Unido, la Araña firma con UFC en el año 2006.

En su primera pelea dentro del octágono acabó en menos de un minuto con Chris Leben vía KO. El mundo del MMA ya empezaba a conocer a este chico. En su segundo combate aplastó a Rich Franklin por KO en el primer asalto y conquistó el campeonato mundial de peso medio.

El resto es historia viva: defendió su cinturón diez veces, tiene el mayor número de finalizaciones en peleas por el título e hizo cosas que nunca se había visto dentro de la jaula.

Pasó 16 combates invicto hasta que llegó la noche del 6 de julio del 2013. Chris Weidman apagó las luces de Anderson Silva en el segundo asalto y nadie lo podía creer. El campeón indiscutido había caído.

Y no fue solo uno, fueron dos. Anderson Silva consiguió la revancha de inmediato y tuvo otra noche para el olvido. Sufrió la fractura de la tibia y peroné al lanzar una patada baja. El brasileño cae derrotado y fue baja en el octágono por más de un año.

En adelante, nada fue igual. Sin lugar a dudas, una lesión de esa magnitud te saca del juego. Silva tuvo seis combates posteriores luego de esa lesión: cayó en cuatro, ganó uno y el restante fue declarado Sin Resultado por un doping positivo por parte de Silva.

A sus 45 años, el excampeón busca retirarse con una victoria. Anderson Silva aún mantiene su divertido estilo, pero con menos movilidad. El brasileño tiene su nombre ganado en el Salón de la Fama.