CARACAS, Venezuela — En una entrevista emitida el domingo en el programa “Análisis Situacional” del canal Globovisión, el fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, acusó a los presidentes de Brasil y Chile, Luiz Inácio Lula da Silva y Gabriel Boric, respectivamente, de ser supuestos “agentes de la CIA”. Estas afirmaciones se producen en un contexto de tensiones políticas en América Latina, especialmente en relación con la situación en Venezuela.
Durante la entrevista, Saab se enfocó especialmente en Lula da Silva, sugiriendo que el mandatario brasileño ha cambiado drásticamente desde su salida de prisión. “No es el mismo que salió de prisión por todo lo que se le acusó ahora, ni en su físico ni en cómo se expresa”, afirmó Saab, insinuando que su comportamiento ha sido influenciado por factores externos. Esta crítica se enmarca en un discurso de deslegitimación de las voces críticas al régimen de Nicolás Maduro.
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El fiscal cuestionó, además, la intromisión de Lula en los asuntos internos de Venezuela, preguntando con ironía: “¿Quién eres tú para actuar como el CNE de Venezuela?”, en referencia al Consejo Nacional Electoral de Venezuela. Esta declaración se interpreta como un intento de desviar la atención de las críticas internacionales hacia la legitimidad de las elecciones en el país, que han sido cuestionadas en múltiples ocasiones por observadores externos.
Saab también dirigió sus críticas hacia Gabriel Boric, quien ha sido un abanderado de la defensa de los derechos humanos y un crítico abierto del régimen de Maduro. El fiscal lo acusó de haber “traicionado a la juventud mártir que combatió a Piñera”, en alusión a las protestas sociales en Chile que estallaron en 2019 contra el gobierno de Sebastián Piñera. Saab recordó que, en ese periodo, miles de personas resultaron heridas, muchas de ellas con lesiones oculares, un tema que ha sido central en la narrativa de las protestas chilenas.
Estas declaraciones reflejan la postura del régimen venezolano de atacar a aquellos líderes latinoamericanos que han cuestionado abiertamente la falta de democracia en Venezuela. Al acusar a Boric de traición, Saab intenta desacreditar la voz del presidente chileno en el contexto de la crisis política en la región.
Las declaraciones de Saab se producen en un momento crítico para el régimen de Maduro, que ha enfrentado crecientes presiones tanto internas como externas. Desde las elecciones presidenciales de julio, que fueron ampliamente criticadas por ser fraudulentas, la situación en Venezuela ha sido objeto de atención internacional. Lula da Silva ha abogado por la necesidad de “reanudar una conversación” con el país vecino, con la esperanza de que Venezuela pueda “volver a la normalidad democrática”.
El gobierno de Maduro ha respondido con un discurso hostil hacia cualquier intervención extranjera, acusando a los líderes sudamericanos de intentar intervenir en los asuntos internos del país. Saab, al mencionar a Lula y Boric, busca reafirmar la postura del régimen de que cualquier crítica proviene de intereses externos que buscan desestabilizar a Venezuela.
Las acusaciones de Saab han suscitado reacciones diversas en la comunidad internacional. Muchos analistas ven estas declaraciones como un intento desesperado del régimen de Maduro por desviar la atención de la crisis interna y mantener el control sobre la narrativa política. Los líderes de la región han expresado su preocupación por la situación en Venezuela, y las acusaciones de Saab parecen ser parte de una estrategia para desacreditar cualquier crítica legítima.
La comunidad internacional continúa vigilando de cerca la situación en Venezuela, donde la crisis humanitaria y la represión política han llevado a un éxodo masivo de venezolanos en busca de mejores condiciones de vida en otros países de América Latina y más allá.
Las acusaciones del fiscal Saab contra Lula da Silva y Gabriel Boric destacan la creciente polarización política en América Latina, donde los gobiernos de izquierda y derecha se enfrentan en una lucha por la legitimidad y la influencia regional. En un contexto donde la democracia en Venezuela está bajo asedio, las reacciones de los líderes sudamericanos serán cruciales para determinar el futuro del país y su relación con el resto de la región. Las palabras de Saab no solo reflejan la defensa del régimen de Maduro, sino también el clima tenso que permea la política latinoamericana en la actualidad.